Lesiones de Verano: 3 signos de que tu dolor de rodilla no es solo un golpe (y por qué una resonancia puede ser necesaria)

Fútbol en la playa, trekking o simplemente volver a correr. El verano nos activa, pero también expone nuestras rodillas a superficies inestables.

A veces, pensamos que el dolor es solo una contusión que pasará con hielo. Sin embargo, ignorar ciertas señales puede transformar una lesión tratable en un problema crónico. ¿Cómo saber si debes preocuparte?

3 Alertas de que tu rodilla necesita atención

Si tras un movimiento brusco o caída presentas alguno de estos síntomas, es probable que tus ligamentos o meniscos estén afectados:

  1. La rodilla "falsea" (Inestabilidad): Si sientes que la rodilla cede o no es capaz de sostener tu peso al pisar, es el signo clásico de una lesión de ligamentos.
  2. Se traba o suena un "clic": Si sientes un bloqueo mecánico que te impide estirar o doblar la pierna por completo, podría ser una rotura de menisco.
  3. Hinchazón persistente: Un golpe se desinflama en un par de días. Si la rodilla sigue hinchada o se inflamó muy rápido (en menos de 2 horas), suele indicar daño interno.

¿Por qué la radiografía no basta?

Muchas personas van a urgencias, les toman una radiografía y les dicen "no hay fractura". Pero el dolor sigue.

El problema: Los Rayos X solo ven huesos. No pueden ver lo que más se lesiona en verano: los tejidos blandos.

Para saber realmente qué ocurre, la Resonancia Magnética es el examen necesario. Es la única forma de ver con claridad el estado de tus meniscos, ligamentos y cartílagos para definir si necesitas kinesiología o cirugía.

No adivines con tu salud

Si tienes dolor e incertidumbre, no esperes a que termine el verano. Un diagnóstico rápido es clave para una buena recuperación.

En Imared, puedes realizar tu Resonancia de Rodilla con tecnología avanzada y entrega rápida de resultados.

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